Tiembla la tierra. Se caen las casas más humildes y antiguas. Y los de abajo pierden lo poco que tienen. Los más vulnerables, los trabajadores, muchos de ellos migrantes, gente mayor, jóvenes en situación precaria se quedan en la calle.
Los terremotos en Murcia son previsibles. De hecho, en múltiples lugares de la geografía peninsular son más que probables los temblores sísmicos. Nos querían convencer de que lo de Japón era lejano. Pues aquí lo tenéis. Nos mean y dicen que llueve.
Una vez más, constatamos que, pase lo que pase (terremoto, inundación, incendio, sequía, vertido tóxico,…) son los de abajo los que sufren. Hoy los vemos deambulando por las calles de Lorca, en Murcia, abrigados con mantas, llorando de miedo por no saber qué hacer.