Ferroviarios en pie de guerra

80 ANIVERSARIO DEL PERIÓDICO CNT

Durante el pasado siglo XX, uno
de los colectivos más reivindicativos fue el de los ferroviarios. En el
siguiente reportaje conoceremos a través de los archivos del CNT la gestación
de la huelga que tuvo lugar a principios de 1933.

I. Nistal | Periódico cnt

No fue el único y más importante suceso, pero desde el nacimiento del «CNT» el 14
de noviembre de 1932 (con una tirada de 75.000 ejemplares diarios, a cuatro
páginas, y dirigido por Avelino González Mallada) se trató de uno de los temas más
recurrentes en sus páginas. Ya en el nº 1 aparece una nota en la que se anuncia
el incipiente malestar de los ferroviarios por los bajos salarios que
percibían. De esta forma la Federación Nacional de la Industria Ferroviaria (FNIF)
-adscrita a la CNT- considera insultante el anuncio del gobierno de aumentar en
tan solo unos céntimos sus salarios, declarando que “en tanto se presupuestan más de doscientos cincuenta millones para
policía, guardias de seguridad, asalto y Guardia Civil; cuando los diputados se
elevan las dietas en un ciento por ciento; cuando los socialistas aprueban el
aumento en el presupuesto del Ministerio de la Guerra; a vosotros, a la clase
trabajadora, que tenéis jornales de verdadera hambre, que carecéis de los más
preciso, os niegan el aumento que solicitasteis hace dos años, y para escarnio
y vergüenza, y con objeto de acallar vuestra protesta, os arrojan la miseria
que supone la gratificación que hemos señalado.
” (nº 2, 15 de noviembre de
1932).

Hasta el 10 de enero de 1933,
fecha en la que da comienzo la conocida masacre de Casas Viejas, raro era el
día en que no aparecía una noticia u valoración acerca del problema de los
“trabajadores del carril”, realizándose un intenso seguimiento del malestar
generado, las protestas realizadas, las maniobras de los partidos y sindicatos
pactistas, así como del avance hacia la huelga general, huelga que de
producirse no debió de surtir demasiado efecto, en parte por la propia
indecisión de los trabajadores, por las discrepancias internas en el seno de la
CNT, y por la represión ejercida en aquellas fechas tras la proclamación del
comunismo libertario en la mencionada localidad gaditana.

Aquella República que tantas
esperanzas despertó en el conjunto de la clase trabajadora muy pronto tornarían
en decepción. A la agitación en el sector del ferrocarril, podemos destacar en
aquellos primeros números otros conflictos como los de la huelga de la
construcción en Zaragoza, las movilizaciones en la minería asturiana, los ecos
de la huelga de la Telefónica –el primer conflicto de envergadura con la
República-, así como huelgas en Alcoy, Salamanca y Jaén. El malestar iba en aumento y el
lenguaje empleado en nuestro diario cada vez era más contundente con el
fin de desenmascarar  este nuevo régimen
opresivo, lo cual
acarrearía fuertes sanciones económicas y suspensiones temporales, tal y
como indica la historiadora María Losada Urigüén en el capítulo dedicado a esta
etapa del libro “80 aniversario del periódico CNT. El hilo rojinegro de la prensa confederal (1932-2012)” –de
inminente publicación-.

El tiempo pasa pero las
situaciones no parecen cambiar demasiado. La cita que hemos seleccionado nos
recuerda al hartazgo actual que la población tiene con los desmanes y
desvergüenzas de la clase política, el desigual e injusto reparto de la riqueza
y del dinero público, las maniobras de los sindicatos pactistas para
desestabilizar las justas reivindicaciones de los trabajadores… y el propio problema
de los ferroviarios (retratado en los últimos números de nuestro periódico),
hoy no sólo en lucha por los bajos salarios, sino también contra la destrucción
de los puestos de trabajo, la pérdida de derechos laborales y el empeoramiento
de la calidad del servicio al trasladarse este a manos privadas. Es decir,
lejos de avanzar retrocedemos a marchas forzadas. Viéndolo  por el lado positivo, igual nos viene bien
para darnos cuenta de una vez por todas de qué lado de la barricada estamos.

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